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Rincón de los Paraísos Múltiples

PARAÍSOS MÚLTIPLES, de César Ulla

PARAÍSOS MÚLTIPLES, de César Ulla

           En su búsqueda denodada, pareciera que a César Ulla no le es suficiente encontrar un paraíso y apunta a muchos de ellos en “Paraísos Múltiples”.

           Tanto en la busca de la poesía, como en su vida que en estas páginas intuyo, el autor es de aquellos poetas que en cada línea dejan su alma al descubierto. Su entrega es tan honda y tan franca, que en la página 9 dice: …no soy más de lo que observas/y sin embargo tú me amas.

            Y se muestra tan humano y vulnerable, que así, con el corazón abierto de par en par, tanto grita su rabia como su amor.

             En “Alegoritmo”, tal vez su composición más lograda, se rescatan versos entrañables y sinceros como: Resbalo en suelos mojados,/tropiezo cien piedras /con la misma vez. Hombre, ese animal sin sueño,/sueños, ese animal sin pies.

             Entre penas y amores; versos desvelados y desvelos en verso, César Ulla dice que utiliza su dolor en su contra y grita, en la página 35: ¿Por qué hay guerras tan largas y besos tan cortos?; y en la 38, sentencia: Olvido que olvidaste que me olvidas. Este verso logrado con un juego de palabras simples, es un remate certero donde se muestra denunciante en el camino no tan simple que debemos recorrer día a día, en nuestra relación con los demás.

              Se atreve a exponer sus temores; sus ansias de ser comprendido y hasta la terquedad del ser que sigue indagando en los innumerables rincones de su existencia.

               Este derrame de sinceridad en “Paraísos Múltiples”; de acercamientos y distancias; de deseos y hasta rencores, tiene una sección que no puedo dejar de resaltar; es lo que el autor llama “poemas a la forma japonesa”, donde presenta, a la intemperie, su otro ángulo de observación y hasta ensaya presentarnos un panorama jocoso.

                En “La herida en el silencio”, en la página 68, cita: Las estrellas son pequeñas ventanas por donde Dios observa todo lo que hacemos.

 

              Estoy segura de que ese Dios que observa a este poeta, tenderá su mano y su asistencia, para que la musa inspiradora, siga visitándolo.

 

              ¡Que así sea!

 

                                               Teresa Palazzo Conti              

                                    Cónsul de POETAS DEL MUNDO

 

                                    En Buenos Aires, Argentina, un día caluroso de 2008.

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